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Saturday, May 16, 2009

Un nuevo plebiscito criollo para Puerto Rico (II Parte)

Por Maurice A. Ferré
04 de mayo de 2009 04:00 am

En el anterior artículo expuse por qué no creo que resultará una resolución plebiscitaria por más bien que le vaya al Comisionado Residente, Pedro Pierluisi, en la Cámara del Congreso de Estados Unidos.

La posibilidad de éxito para el proyecto de ley de Pierluisi es bien remota en el 2009. Luego, en el 2010 viene la batalla partidista por el control del Congreso. Una pequeña ventana en el 2011 y ya empieza la contienda para la presidencia en el 2012. Los enemigos de la estadidad saben todo lo que he expuesto en este ensayo. Su táctica y su estrategia, ha sido y será: posponer. Así ha sobrevivido y sobrevive el estatus quo, el Estado Libre Asociado de Puerto Rico, el sistema colonial que ha regido por más de medio siglo.

La única salida que tiene Luis Fortuño y el movimiento estadista, dada la actual incertidumbre del Congreso en Washington, es un referéndum puertorriqueño, como lo proponen la Presidente de la Cámara, Jennifer González y el Presidente del Senado Tomas Rivera Schatz.

Creo que a pesar de un mal comienzo, en cuanto al plebiscito, por Luis Fortuño en el Congreso penúltimo (el 109), su obra al final fue efectiva. Dije mal comienzo, porque el liderazgo del PNP insistió en un proyecto de ley completo, con todos los detalles, paso a paso, de cómo llegar a la estadidad. El Senador Mel Martínez (R. Florida) y el Senador Ken Salazar (D. Colorado) modificaron sustancialmente el Puerto Rico Democracy Act, pero tampoco llegó a nada.

En el último Congreso (el 110), con el apoyo flojo del Presidente George W. Bush (y la oposición tras bambalinas de Karl Rove, el jefe político de Casa Blanca, debido a su amistad con el cabildero de Puerto Rico, Charlie Black, que se ganaba $1.2 millones anuales), Fortuño sí prosperó en su proyecto de ley. Terminó con un rediseño en comité, que aguó el proyecto de ley aún más. Pero pasó comité unánimemente. Entonces, por influencia mayormente de la Congresista Nydia Velázquez, la Speaker Nancy Pelosi engavetó el proyecto de ley del plebiscito y ahí murió.

Todo esto ha seguido madurando y en este Congreso (el 111), bajo la dirección de Pedro Pierluisi podría llegar al markup antes de septiembre del 2009. Esta vez, la Presidente de la Cámara, Nancy Pelosi, sí permitiría el voto en el pleno y ahí tendría la mayoría.

Pero como he comentado en múltiples ocasiones, el futuro proyecto de ley Pierluisi-Serrano no prosperará en el Senado. Entonces pasaría del escenario de Washington a Puerto Rico, pero se perdería un año crucial.

Considero que la única salida al dilema del estanque en Washington sería un plebiscito puertorriqueño, tal como logró la estadidad el penúltimo estado, el 49, Alaska, en el 1958. Siguiendo el ejemplo del Estado de Tenesí en el 1796, y seis estados que le siguieron. Alaska optó ser el octavo que autoproclamaba su condición política como estado. Los ciudadanos estadounidenses de Puerto Rico, incorporados o no, tienen el mismo derecho a proclamarse un estado. Puerto Rico tendría la misma oposición que tuvo Alaska, los sureños y el partido Republicano. Tomó dos años de lucha, pero Alaska prevaleció. Si Puerto Rico así lo quiere, en su gran mayoría, también prevalecerá. Especialmente en los Estados Unidos del 2013 en adelante, en donde el voto hispano podría decidir elecciones presidenciales en estados como Florida, Colorado, Nuevo Méjico, Arizona y Nevada.

A mediados de los años 1970 José Luis González, el gran sociólogo puertorriqueño, regresó a la Isla después de su autoexilio de treinta años. Sus impresiones están bien documentadas en su libro, “Regreso al país de cuatro pisos” y en los múltiples artículos de Juan Manuel Gracia Passalacqua. Después de un coloquio en el Colegio de Abogados, a sugerencia mía, visitamos al historiador cubano Levi Marrero. Estaban presentes González, García Passalacqua, Manuel Maldonado Denis, Guillermo Baralt y yo. Al cabo de casi diez horas de diálogo, una de las conclusiones para mí fue que los “otros” para Puerto Rico siempre habían sido los libertadores. Puerto Rico históricamente rechazó a Simón Bolívar y rechazó a la gesta libertadora cubana. La única gestión política en el 2009-2012 que se aceptará en Puerto Rico tiene que ser de, por y para los puertorriqueños.

En artículos anteriores he concluido, igual que Juan Manuel García Passalacqua, que la única estadidad aceptable para Puerto Rico sería la de un estado hispano. En estos momentos eso no sería aceptable a la mayoría en el Congreso. Pero, si se origina la petición bajo el Plan Tenesí, anteriormente explicado, tendría una constitución estatal escrita en Puerto Rico y más importante adoptada por los votantes de la Isla.

Para los que proclaman que la victoria en el 2008 del Gobernador Luis Fortuño, con más de un millón de votos, no era plebiscitaria, recuerden que también ganó el PNP más del 60% de los municipios y de ambas cámaras legislativas. Todas las encuestas públicas arrojan la preferencia estadista por mucho más del 50% del electorado.

En los últimos cincuenta años Gran Bretaña en dos ocasiones ha rechazado la tesis de la disposición territorial. La primera fue con Argentina y las Faulkland Islands (Las Malvinas) y la segunda con Gibraltar. Lo que ganó, y sigue vigente, fue el consentimiento de los gobernados. Así será en lo de Puerto Rico y el Congreso. Consiguientemente el proceso de desterritorización (léase descolonización) tiene que originarse en Puerto Rico.

La primera pregunta plebiscitaria (referéndum) tiene que ser sobre la satisfacción de los votantes con el actual Estado Libre Asociado. Si gana el cambio, la segunda pregunta tiene que ser entre la estadidad federada y la República (con probable asociación a EE.UU.). Si gana la estadidad hay que discutir, debatir, redactar y ratificar una constitución y elegir dos senadores y seis representantes federales. Todo esto antes de noviembre 2012. Por esto también no hay tiempo para esperar que Pierluisi tenga éxito antes de marzo del 2010. Es comprensible la declaración hecha la semana ante pasada por el Comisionado Residente que lo del estatus tardara más de cuatro años. El problema es que Puerto Rico no puede esperar más para resolver su estatus político y el desastre económico de la Isla.

Si en un tiempo razonable el Congreso rechazara o ignorara la justa y legal petición de la gran mayoría de los votantes de Puerto Rico pidiendo la estadidad federada, yo, como muchos estadistas en la Isla y el continente, reconocería que EE. UU. no ha evolucionado lo suficiente para aceptar un estado hispano. Entonces yo, y muchos estadistas más, apoyaríamos la República Asociada. Luego, tendrían que esperar nuestros hijos hasta el 2042, cuando EE. UU. tendría una población de 100 millones de hispanos y como la República de Tejas, peticionarán la estadidad de afuera, cuando Washington aceptaría un estado hispano. Pero Puerto Rico aún tendría 3 millones de ciudadanos estadounidenses (o lo que fuera) en el 2042.

Yo estoy convencido, así como estaba mi tío Luis A. Ferré (QPD), de que Puerto Rico llegará a ser el primer estado hispano de Estados Unidos. Depende mayormente de la voluntad de Puerto Rico, la voluntad de los gobernados.

Vivimos en tiempos turbulentos, tiempos de crisis, tiempos de decisión, tiempos de envergadura y tesón. Tiempos que requieren liderato, constancia, visión y valentía.

¡Adelante Luis Fortuño!

A hacer historia

Por Juan M. García Passalacqua
14 de mayo de 2009 04:00 am

El gobernador Luis Fortuño diagnosticó el 1ro. de mayo la situación del país diciendo que “pasa por un momento donde se hace historia”. Ojalá. Si él hace lo que tiene que hacer para hacer historia, un electorado ignorante no lo reeligiría. Pero Fortuño le habrá hecho el mayor servicio a su pueblo a costa de su renominación electoral. Habrá salvado al país curando su elefantiasis, y teniendo el secreto de que postulen a otro anexionista a la gobernación colonial en el 2012.

La decisión que se haga en estos días sobre la empleomanía del gobierno tendrá efectos por décadas. El problema fundamental de Puerto Rico es el desempleo. Aquí se ha usado el empleo público para disminuir el problema del desempleo en vista de que nuestra economía colonial no produce empleos suficientes, y también para que el empleo público sea la forma de pagar la lealtad partidista al que gana en cada elección. Eso tiene que acabar. Así haría historia.

El 4 de mayo nos sorprendió el regreso de El Alacrán con las viejas malas mañas. A Aníbal le digo yo, el analista, “por razones filosóficas y de visión de país, creo en disminuir la nómina pública y se lo digo de frente”. Para enseñarle a Aníbal les cuento el día que tuve que informarle a Luis Muñoz Marín que el índice de desempleo en la Isla había subido a una cantidad sin precedente desde los años 40. El magus, el diseñador de realidades, me dijo sin pestañear: “Habrá que acabar con el concepto mismo del desempleo”. Si ese fue su propósito metafórico en vez de una broma conmigo, no lo sabré nunca. El desempleo sigue siendo el problema clave.

El 29 de abril de 2009 en su histórico Mensaje de Estado, el Gobernador anunció el inicio de cuatro proyectos importantes para aliviar el desempleo: el Portal del Futuro, el Triángulo Dorado, el Acueducto del Sur, y el muy esperado Superpuerto de Las Américas. Pero lo hizo en medio de una situación sin precedente en nuestros 500 años: “nos toca enfrentar un gobierno en bancarrota” (EL VOCERO, portada, 30 de abril). Bancarrota. Ese es el grave problema que nos dejó Aníbal Acevedo Vilá. Y que tiene (yo lo he sabido desde los tiempos de Luis Muñoz Marín) la única solución de la disminución de la nómina pública con despidos masivos. Unica.

El Mensaje de Estado fue acompañado de un presupuesto de $7,600,000,000 contando con los $5 billones de fondos de los Estados Unidos que se conocen aquí como Fondo Obama “por ser ciudadanos de la nación más generosa”, dice Fortuño. El Mensaje de Estado puso además en el récord histórico futuro que “la irresponsabilidad fiscal se acabó”. De los $7.6 mil millones, $2.3 millones se irían en nómina gubernamental en el 2009. La reducción en la nómina ahorraría $1,000,000,000. Si es así, ¿cómo se acaba la irresponsabilidad fiscal? Pues únicamente, cortando la nómina de gobierno, revocando una política de décadas de convertir el empleo público en el refugio de los militantes políticos del partido que triunfa en una elección. Ese cambio, ese cambio sólo, alteraría para siempre la historia política de Puerto Rico. Oye, Luis.

Los sindicatos, en vez de protestar frente a las oficinas de los culpables de la bancarrota (el Partido Popular Democrático y su líder), se hicieron sentir frente al Capitolio y advirtieron “consecuencias graves” si se producen despidos masivos de empleados públicos. Fueron más lejos y amenazaron a otros sindicatos de que sus matrículas les pasarán por encima si no se unen contra el gobierno “en la calle”. ¿Lucha de clases en la calle? Fortuño les respondió que “ni un paso atrás”. No mencionó los despidos de empleados gubernamentales, pero sí dijo que “reorganizará la Rama Ejecutiva”. Esa es otra manera de decirlo. Y lo dijo. Tiene mi solidaridad.

Sus números dicen que se gastan anualmente $2 mil millones al año en la nómina de los empleados públicos que son más de una cuarta parte de todas las personas empleadas en el país. Dos cuartas partes del resto del país vive de la dependencia en los fondos provenientes de Estados Unidos. Pero en una columna el 29 de abril Fortuño visualizó “un pueblo seguro de sí mismo, orgulloso de su trabajo, de su productividad, de sus capacidades y del futuro de su patria”. Si lo logra antes del 2012, pues sí que hará historia.

La historia se hará en medio de una contracción económica, de acuerdo a los economistas Vélez, Villamil, y Gutiérrez. Si eso ocurre, la única opción será la migración masiva. Los líderes políticos de oposición andan por otro lado: Héctor Ferrer alega que existen otras alternativas pero no dice cuáles, Fernando Martin dice que protegen a los acomodados, y lo que queda del Partido Independentista (que no es mucho) se unió a los sindicatos a gritar “no nos van a detener”.

Pero han sido las uniones obreras las que han tomado el liderato contra las acciones del Gobernador. Hasta ahora lo que han hecho es marchar, actividad que no les ha dado resultado alguno en el pasado. El gobernador Fortuño les lanzó el 1ro. de mayo un reto con el que coincido: “Si me buscan de dónde van a sacar el dinero, con muchísimo gusto freno los despidos”. Pero la cita que sintetiza el momento histórico que vivimos es otra: Nos toca enfrentar un gobierno en bancarrota y trabajar junto para devolverle a nuestro pueblo el progreso. Pero ni un paso atrás.

Irónica y cómicamente, la objeción principal junto a los sindicatos es del PPD, los que estuvieron en el poder por ocho años y son los responsables de la bancarrota. El 4 de mayo reapareció el Alacrán, para impugnar la visión de Fortuño.Habló por vez primera luego de la elección –el que quebró a Puerto Rico. El Gobernador dijo que “lo que no puede pasar es que haya unas personas, que son las que nos metieron en este problema, que ahora pretenden que no salgamos del mismo”. Un legislador popular anunció –criticándolo— que Fortuño eliminará 7 de cada 10 empleados en la nómina gubernamental cortando $2,400,000,000 en el gasto público.

Entonces sí que su gestión será histórica. Habrá hecho el mayor servicio que se puede hacer a su pueblo: que los que estén empleados no dependan del gobierno, que la mayoría de nuestros trabajadores deje de depender de un empleo político. Ese será su mayor servicio.

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Interesante articulo donde el analista brinda su apoyo al gobernador Fortuno en su plan para reducir la nomina del gobierno.

Saturday, November 22, 2008

Tres liberalismos: el viejo, el nuevo, y el neo

Tres liberalismos: el viejo, el nuevo, y el neo
Por José Arsenio Torres
17 de noviembre de 2008 04:00 am

El arco histórico que describen los últimos 350 años —en otras palabras, la Era Moderna— ha estrenado, y con el tiempo desechado, tres modalidades distintas de la idea liberal. Y no meramente de la idea, sino de las construcciones sociales, institucionales, especialmente en el ámbito económico, del concepto político liberal.A contrapelo del mundo medieval, feudal, con sus absolutismos políticos y su mercantilismo económico, el liberalismo político originario nació y prendió como idea política en la Inglaterra de los reyes estuardos de Escocia, desde mediados del siglo diecisiete, abonada la idea por los filósofos españoles Suárez y De Victoria, desde un siglo antes. Fue John Locke quien en 1690 elaboró la idea completa del liberalismo político: contrato entre gobernantes y gobernados, democracia de mayoría del pueblo participante —que todavía era una minoría de los pudientes— y derecho a la revolución.Ese liberalismo quiso decir, originariamente, gobierno limitado a los asuntos del aseguramiento de la vida, la propiedad —la vida como la principal propiedad—, y todo ello en aras del BIEN COMUN. Ello conllevaba, claro está, el poder de garantizar los contratos libremente contraídos, la seguridad pública doméstica, y la defensa del estado frente a otros estados que quisieran destruirlo. No hay aquí encomienda o agenda de justicia social, calidad de vida o distribución equitativa de los bienes de este mundo. Eso se reserva a los individuos, las personas, las familias. Para eso es la libertad que ese liberalismo original postula: áreas libres, francas, reservadas a la iniciativa privada. Libertad significaba entonces el conjunto de áreas libres frente a la acción del Estado, un Estado mínimo frente a la propiedad y la sociedad en su compleja madeja de intereses.Ese fue el liberalismo heredado por los padres de la Constitución de los Estados Unidos, proclamado desde 1776 en la Declaración de la Independencia de los Estados Unidos, de puño y letra de Tomás Jefferson, pero suscrita, en sus principios, por toda su generación. Ese es el credo en cuyas entrañas cuajó toda la modernización e industrialismo moderno. Ese dramático desarrollo nos legó la frase mágica que como evangelio todavía blanden los empresarios de todo Occidente, como talismán de felicidad asegurada para todos: la libre empresa. El único problema con esa teoría es que es falsa. Su falsedad condujo a la explotación de los trabajadores y las familias, a la más extrema miseria humana del mundo moderno, y el levantamiento —a veces moral, a veces físico— de los trabajadores del mundo. Costó el advenimiento del marxismo y el comunismo, e incontables revoluciones. Porque la libertad personal, que fue el barco bandera de aquel liberalismo originario, se hizo académica, casi una burla, frente a la voracidad de la libertad de empresa —un colectivo opresor a nombre de la libertad individual, que advino mera mueca de impotencia.La degeneración de aquel viejo, original liberalismo, creó dos reacciones: una, la primera, para destruir tanto las preciadas libertades liberales como los abusos casi genocidas del capitalismo industrial sin límites. Esa reacción se llamó, originalmente, marxismo o socialismo. Su versión más áspera y opresiva —tanto o más que el empresarismo capitalista que la provocó— se llamó marxismo-leninismo, hoy decapitado y en descrédito porque, como antídoto al capitalismo criminal, resultó peor que la enfermedad desde el punto de vista de las libertades humanas.Contemporánea con esa reacción amarga ante los abusos del capitalismo, se creó en la inteligencia democrática de Occidente, que cobró cuerpo de realidad en Europa y los Estados Unidos —desde Bismarck en Prusia hasta Franklin D. Roosevelt y su Nuevo Trato en los Estados Unidos— una teoría económica y práctica política que los dos principales pensadores de los Estados Unidos y España —John Dewey y José Ortega y Gasset— llamaron “nuevo liberalismo”, el liberalismo del Estado y la sociedad responsable.El Estado de este liberalismo responsable tiene propósito colectivo, no como camisa de fuerza ante las libertades económicas y sociales, sino como piel que responde a los contornos del organismo social en el ejercicio de sus libertades. En Puerto Rico Luis Muñoz Marín llamó a ese compromiso con la libertad y la justicia “el propósito de Puerto Rico”. Porque los pueblos y los Estados tienen que tener propósitos, y de hecho los tienen, buenos o malos, como sea el caso.Frente al viejo liberalismo darwinista de sálvese el que pueda, en el Galápagos de la sociedad, y al marxismo determinista de las revoluciones y los totalitarismos —como respuestas a la explotación humana en que culminó el viejo liberalismo— las clases gobernantes de Occidente decidieron, de manera deliberada, modificar las estructuras políticas para, desde ellas, alternar los términos del contrato social económico: legislación social reparadora de explotaciones inhumanas, derechos laborales en las empresas, rescate de la niñez y la juventud de la esclavitud laboral y la pobreza extrema, una política industrial de creación de empleos, y un sistema judicial que garantizara esos derechos. Ese uso de la libertad, de la inteligencia y la voluntad política, superó al viejo liberalismo y evitó el determinismo marxista. Le quitó a ambos la alfombra debajo de sus pies.Ahora bien, los magnates de la libre empresa sin límites nunca se reconciliaron con ese nuevo liberalismo responsable, de propósito social y ético. Tanto le han dado la vuelta al rollo hasta que se han inventado una innovación a la medida de sus intereses: el neoliberalismo de Milton Friedman y Augusto Pinochet, esta vez a escala mundial, amparados en la realidad objetiva de la globalización. Así que no sólo han vuelto al viejo liberalismo de Adam Smith, sino que lo han hecho con una venganza dulzona: a nivel mundial. Ahora el mundo es de los empresarios, para los empresarios. Todo lo que necesitan para legitimarse es el voto del pueblo. Y acaban de conseguirlo en Puerto Rico, mientras Estados Unidos marcha en dirección contraria.

Por fin Passalacqua se ha dado cuenta que los EEUU es un pais multicultural

Por fin Passalacqua se ha dado cuenta que los EEUU es un pais multicultural.

Ahora tenemos sólo el mandato
Por Juan M. García Passalacqua
20 de noviembre de 2008 04:00 am

Un millón de electores y una mayoría de 220,000 votos dieron aquí un mandato para buscar la admisión como estado de los Estados Unidos. ¿Qué harán los Estados Unidos con Puerto Rico? Argelia nos enseñó que en el colonialismo, las elecciones coloniales no son decisivas, y sí son siempre decisivas las opciones que escoja la metrópoli. En Puerto Rico, ya vivimos una realidad anti-colonial porque el 4 de noviembre por primera vez en nuestra historia el electorado boricua rechazó la colonia existente del ELA por casi 60%. Ahora, ¿qué viene? •EN LOS ESTADOS UNIDOS. Siglo y medio después de la abolición legal de la esclavitud sus votantes eligieron por 51% su primer presidente afro-americano, Barack Obama. Al cambiar el imperio más poderoso de la Tierra, el globo entero también cambió. Para mí, el visual más impactante fue ver en la televisión a su abuela Mama Sarah Obama, radiante en su negritud de encías rojas en su vestido nacional de Kenya, hablando en la aldea de Kogelo a orillas del lago Victoria, diciendo: “Mi primer consejo es que luche por la paz mundial”. Hermoso.Allá, el rol de los llamados hispanos fue importantísimo. Obama obtuvo el endoso de más de dos terceras partes de los que se dicen hispanos como nosotros en Estados Unidos.Ello abre la discusión sobre cuál será el papel de nuestros 8 millones en una nueva nación USA diversa y multicultural. Yo traté de levantar la cuestión por escrito en una sesión del Council on Foreign Relations el 3 de noviembre en Nueva York, pero reaccionarios anglosajones me lo hicieron difícil. Allí unos insistieron en que el fenómeno era meramente “demográfico”, mientras yo insistí que es una cuestión cultural. Seguiré luchando. Y ya tendré ocasión de prevalecer. Allá.•EL EFECTO EN PUERTO RICO. Más allá del copo anexionista aquí, el voto puertorriqueño en el estado de Florida fue a su vez decisivo. El triunfo de Obama colocó en posiciones de poder potencial en Washington a los que respaldaron a Obama aquí que son puertorriqueños. El más importante (por ser electo comisionado residente) es Pedro Pierluisi, ahora confrontado por Rafael Hernández Colón. ¿A cuál escuchará Obama en Washington? El resultado electoral aquí fue a favor de Luis Fortuño con 1,014,325 votos; contra Aníbal Acevedo Vilá con 793,642; Rogelio Figueroa con 53,016; Edwin Irizarry con 39,156; y Pedro Rosselló en ‘write-in’ con menos de 10,000 votos. El sunami electoral del PNP fue un copo ganando 46 de los 78 municipios y obligando a la aplicación de la Ley de Minorías para poder incluir a otros tanto en Cámara como en Senado. Arrasó por primera vez –el anexionismo. El análisis del copo electoral evidenció (en la primera encuesta jamás conducida en Puerto Rico mediante voto secreto) que la mitad de los electores votaron compelidos por la desastrosa situación económica en la Isla. Pero las razones de la otra mitad fueron en este orden: 1.definir el status político, 2.la lealtad partidista y 3. indignación contra la corrupción. Nuestras mujeres tuvieron un rol predominante en la elección. Y el voto decisivo fue el de hombres y mujeres pobres, con ingresos menores de $10,000 al año. Entre los afiliados al Partido Popular, alrededor de 50,000 hicieron el tránsito hacia el anexionismo y votaron por Fortuño. Los otros dos partidos, el Independentista y Puertorriqueños por Puerto Rico se hundieron en el desastre sin quedar inscritos. Puerto Rico tendrá en el próximo cuatrienio realmente –un sistema unipartita.Los análisis que hicimos varios del copo electoral, les ofrecen a ustedes varias razones: 1.La de la oficialidad del Partido Popular por voz de Eduardo Bhatia de que 200,000 populares “optaron por la abstención electoral” sin que el pobre Bhatia entienda que hubo una migración masiva de 250,000 electores que se fueron a Estados Unidos en esos cuatro años; 2.La más severa fue del amigo Edgardo Rodríguez Juliá, de que la ambigua prédica de unión permanente del Partido Popular sembró la semilla de su decadencia electoral e ideológica, pidiendo con la mano izquierda la soberanía y extendiendo la derecha en un gesto de mendicidad;3.La del colonialista Alex Maldonado de que el electorado no le creyó al Gobernador el que estaba siendo perseguido por los poderes que son estadounidenses que Alex cree que son buenos;4.La del sucesor del San Juan Star en su portada y de Luis Vega Ramos, que dijeron equivocadamente (sin entender ni pío) que fue una decisión económica y nada de ideológica; 5.La mía y del amigo estudioso electoral Ibrahim Pérez, de que más de 50,000 populares de su ala conservadora (un 8%) ya hicieron el tránsito y se quedarán en el anexionismo.Ustedes pueden escoger la que prefieran, o aún todas las cinco razones anteriores.•LAS OPCIONES DE FUTURO. Con el acceso asegurado a la Casa Blanca de Barack Obama, el electo comisionado residente Pedro Pierluisi recordó el 9 de noviembre en la Prensa que Obama se había comprometido a resolver el asunto en cuatro años. Pierluisi dijo que insistirá en el Congreso en un plebiscito avalado por el Congreso como mecanismo de consulta y si no lo hacen allá, celebrar un plebiscito criollo en el 2010. El mismísimo grave error de Pedro Rosselló. Con el voto a favor de más de un millón de 2 millones de votos puede peticionar la estadidad, ya.Un triunfo electoral en la colonia no es predictor de uno plebiscitario, que depende de cómo se definan las alternativas para el pueblo. Fortuño y Pierluisi no han entendido aún que un plebiscito plantearía otra cuestión que la del ya ocurrido copo anexionista de 53%. Un plebiscito no sería sobre la definición de alternativas tradicionales y ni siquiera sobre la agonía de los populares entre la soberanía y la unión permanente, que es un debate ya anacrónico.Postulo que el único mandato es la admisión a la Unión. Las Agencias de Inteligencia de allá comenzaron ya a estudiar que hará su Congreso con el resultado de las elecciones, ¿Cuál estadidad? ¿Un Estado Americano o un Estado Hispano? Esa decisión no es nuestra. Es del Congreso de los Estados Unidos. En un plebiscito el que define decide. Que decidan antes. Ellos.

Thursday, August 21, 2008

Los Derechos Sexuales

20-Agosto-2008/ El Nuevo Dia, Puerto Rico
Efrén Rivera RamosCatedrático de Derecho
Los derechos sexuales

Los esfuerzos por revivir la debatida Resolución 99, que pretendía imponernos un referéndum para elevar a rango constitucional el matrimonio heterosexual, demuestran cuán empeñados están algunos en hacernos retroceder en ese largo camino que constituye el reconocimiento de derechos plenos a todos los miembros de nuestra comunidad.

Porque no quepa ninguna duda: la propuesta alberga un profundo ánimo discriminatorio. Su
aliento es la homofobia, por un lado, y el rechazo a las formas familiares diferentes, por el otro. Su asidero ideológico es la idea de que la sexualidad de las personas es asunto que el estado debe controlar con criterios morales y religiosos propios de una parte de la comunidad.
Tiene, además, otras repercusiones. Contradice la aspiración contemporánea de ampliar el ámbito de los derechos sexuales y reproductivos de las personas a la luz de los derechos humanos vigentes en el plano internacional.

Es cierto que en algunos estados de los Estados Unidos se han dado pasos para congelar en sus constituciones el ideal del matrimonio heterosexual tradicional. Pero afortunadamente ese no es el único mundo que existe. Tampoco es el que nos deba servir de modelo. No debemos aferrarnos a él. Hay alternativas. Tal vez para sorpresa de algunos, la América Latina, como región, está dando saltos importantes en la dirección contraria a la que nos proponen los que favorecen la resolución de marras. Así, por ejemplo, el pasado mes de junio la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos aprobó una resolución en la que condena las violaciones de derechos humanos basadas en la orientación sexual y la identidad de género, por considerar que tales violaciones son incompatibles con los principios de universalidad y no discriminación de los derechos humanos.

El organismo le encargó a su Consejo Permanente convocar una sesión especial con el objetivo de discutir la aplicación de los principios y normas del Sistema Interamericano de Derechos Humanos en el combate a las violaciones de derechos humanos basadas en la orientación sexual y la identidad de género. También le solicitó que le informe a la Asamblea General sobre el particular para tomar las acciones correspondientes.

La Unión Europea también ha dado señales en este sentido. El Artículo 21 de su Carta de Derechos Fundamentales prohíbe expresamente el discrimen por razón de sexo y de orientación sexual. Hace sólo tres meses la Agencia Europea para los Derechos Fundamentales urgió a todos sus miembros a basar sus legislaciones sobre parejas del mismo sexo en los principios de la igualdad de trato y la no discriminación.

Igual preocupación han consignado diversos organismos especializados de las Naciones Unidas. El nuevo Consejo de los Derechos Humanos de la ONU se ha distinguido por su énfasis en los derechos sexuales, incluida la no discriminación por orientación sexual. Y el influyente Consejo Económico y Social acaba de otorgarle status consultivo a la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transgénero de España y a una organización similar de Holanda. Ya antes le había reconocido la misma condición a organizaciones análogas de Dinamarca, Suecia, Quebec y Alemania.

En mayo pasado, la Federación Internacional de Planificación Familiar, que agrupa a 151 organizaciones miembros y trabaja en 180 países, aprobó una abarcadora Declaración de Derechos Sexuales para guiar la gestión de sus integrantes. La declaración reconoce el derecho de todas las personas a tener control y decidir libremente sobre asuntos relacionados con la sexualidad y a elegir sus parejas sexuales, sin estar sujetas a discriminación alguna. Afirma también el derecho de cada cual a decidir si casarse o no, o si tener familia o no, “dentro de un ambiente en el cual las leyes y políticas reconozcan la diversidad de las formas familiares, incluyendo aquéllas no definidas por ascendencia o matrimonio”. En fin, que buena parte del mundo va por esos rumbos. No se justifica que nosotros tomemos otro.

Wednesday, July 16, 2008

Los partidos políticos en un mundo de iPods

Los partidos políticos en un mundo de iPods
Por: Dr. Jesús Joel PérezEl pasado 9 de junio el gobernador de Puerto Rico, Aníbal Acevedo Vilá, acudió a la sede de las Naciones Unidas en Nueva York a presentar su posición sobre el estatus de Puerto Rico. Ese mismo día la compañía Apple reunió en San Francisco, California, a todos sus programadores para presentar su nuevo producto: el iPhone. La comparecencia de Acevedo Vilá fue mayormente difundida por los medios locales. La noticia se disipó como humo a los pocos días sin más efecto que el que algunos analistas políticos quisieron atribuirle. Cero venta. En cambio, el evento de Apple fue reseñado por los diarios más importantes alrededor del mundo. Todavía los efectos de dicha reunión continúan provocando discusión, comentarios y cambios en todo el planeta. Apple vendió en los primeros tres días ¡1 millón de iPhones! Eventos como éste, que no tienen nada que ver con política, captan la atención de grandes sectores de la población, superando por mucho a los espectadores interesados en los temas políticos. Se puede entender mejor este fenómeno mediático y social si aceptamos algo que nos negamos a aceptar: que el mundo se ha transformado y que vivimos en uno globalizado y pluralista. Un mundo en que ningún país manda, donde la negociación prima sobre la confrontación, por lo que, hoy más que nunca, las destrezas de comunicación, diálogo y acomodo son sumamente importantes para ejercer un liderato efectivo. ¿Qué ha provocado este nuevo escenario?Antes de la desaparición de la Unión Soviética, el mundo vivió una era de tensiones llamada la Guerra Fría. Eran los tiempos en que el poderío de un país se medía solamente tomando en cuenta su capacidad militar y el armamento nuclear. Finalizada aquella etapa de la historia era de esperar que Estados Unidos se convirtiera en la única potencia mundial. Por el contrario el mundo se diversificó. Países como China, India, Japón y Rusia desarrollaron la suficiente fortaleza para retar a Estados Unidos en infinidad de asuntos. Y ni se diga de la Unión Europea. Al mismo tiempo, países como Brasil, Venezuela, Argentina, Chile y México se han posicionado como líderes reales de América Latina. Por otro lado, grupos como Al Qaeda, el Talibán, las FARC y los carteles de la droga ocasionan que las principales naciones del mundo tengan que cambiar la forma en que invierten dinero, recursos y energía. Ese es el caso de Colombia con las FARC y de México con el cartel de la droga. Súmele la influencias que sobre los gobiernos ejercen organizaciones como la OPEC, Amnistía Internacional, Médicos Sin Barreras y Greenpeace, entre muchas otras, y comprenderá que, por obligación, el liderato en asuntos importantes hay que usarlo con mucho cuidado y tomando en cuenta todos esos protagonistas. El ejemplo contrario es el del presidente Bush y la guerra de Irak. En este caso se decidió unilateralmente invadir ese país con el triste resultado de que se han gastado cientos de billones de dólares sólo para ver el poder, la riqueza y la imagen de Estados Unidos disminuida. En Puerto Rico el proceso de transformación en la toma de decisiones a tono con un mundo plurihegemónico y diverso está en pañales. Todavía los partidos políticos piensan que pueden ejercer el poder unilateralmente, y en algunos casos déspotamente. Tome como ejemplo el liderato del Dr. Pedro Rosselló. Consideró que podía, por sí solo, tomar todas las decisiones, error que le costó la presidencia de su partido, y al igual que a Bush, su prestigio. O el ejemplo de Acevedo Vilá, cuyas decisiones unilaterales han debilitado su partido y enajenado amplios sectores de sus seguidores. Actitud que le costará al Partido, al Pueblo y a él personalmente.Antes de que existiera la televisión y el Internet los partidos en Puerto Rico campeaban por su respeto. No cabe duda de que en el País, antes de la era de Muñoz Marín, quienes mandaban eran las corporaciones y unas pocas familias. Fue necesario que el País cambiara sus visiones políticas, gracias en parte a la proliferación de la prensa escrita y la radio. No cabe duda de que un nuevo liderato impregnado de coraje y compromiso social también hizo la diferencia. Con Muñoz todo el mundo sabía dónde residía el poder: en el Partido Popular Democrático. No ocurría nada importante sin que Muñoz y el PPD lo autorizaran. Después de Muñoz, el País comenzó a acostumbrarse a la presencia de otra fuerza de poder real: el Partido Nuevo Progresista. Por primera vez en décadas Puerto Rico ensaya el modelo de dos partidos principales fuertes y la alternancia política. Dada la condición política de la Isla ambos partidos se organizan a base de principios políticos-ideológicos relacionados con el estatus político. Lamentablemente, bajo esta nueva era pocas han sido las ocasiones en que los dirigentes de ambos partidos han alcanzado acuerdos para lograr propósitos comunes. Esa incapacidad de negociación logra su mayor expresión en el llamado gobierno compartido que se está dando en este cuatrienio y que la gran mayoría de los electores cataloga de fracaso. Ha fracasado, primero por la inexperiencia en política de alto nivel de los principales actores, y segundo porque en realidad jamás hubo interés ni intención de poner por delante el bien común, por encima del bien partidista.La realidad es que, en estos momentos, al igual que en el resto del mundo, en el Puerto Rico moderno hay nuevas fuerzas de poder que no se pueden ignorar, máxime si queremos evitar que nos pasen por encima y quedar rezagados en la historia. Para comenzar, se impone una nueva manera de entender la disciplina partidaria. Los partidos tienen que permitir la diversidad de estilos y métodos si es que no quieren ver menguadas sus fuerzas hasta desaparecer. En el caso del PNP está por verse si el liderato de Luis Fortuño puede crecer y desarrollarse de acuerdo con estas nuevas circunstancias. Si puede lograr implantar el estilo de alta política que aprendió en Washington, o descenderá, empujado por los propulsores de viejos estilos, al lodazal politiquero al que estamos acostumbrados. En el caso del PPD hay que ver si jóvenes como Alejandro García Padilla, José Alfredo Hernández Mayoral, Héctor Ferrer, Ferdinand Pérez y otros, quienes según las encuestas son los preferidos de los populares, pueden lograr la transición del Partido al mundo de la iPod. Un movimiento iniciado por el representante Jorge Colberg y varios otros líderes de avanzada, “Fuerza Nueva”, se está organizando a través de toda la Isla con ese propósito. Hay que ver si el liderato con los estilos del siglo pasado lo permite. También habrá que ver el rol que las uniones obreras, los industriales, los comerciantes, las universidades y otros grupos tendrán en esta reorganización del poder según lo dictan las tendencias mundiales. Se requieren acciones multipartidistas para enfrentar problemas complejos. También en Puerto Rico hay que ver cómo se controlan las fuerzas del narcotráfico al igual que ocurre en Colombia o en Méjico. Lo importante es que todos aceptemos que el mundo se ha transformado y que el futuro les pertenece a aquellos pueblos y líderes que puedan asimilar y aprovechar lo bueno de los cambios sociales, políticos y tecnológicos. Cambios que podemos ejemplificar en los fenómenos sociales que producen maravillas tecnológicas como la iPod. Podemos continuar hablando el lenguaje viejo, pero nos sucederá lo mismo que le pasó a Aníbal en su presentación ante las Naciones Unidas. Cero venta. jjperez@gmail.com

La sarta de mentiras-I

La sarta de mentiras-I
Por: Luis Dávila ColónAnalista políticoLa naturaleza y la razón de ser del Régimen colonial es la continua alimentación del engaño y de la mentira. Llevamos 56 años de este interminable bestiario de artificios, enredos, mitos, cuentos, pretextos, falacias, caricaturizaciones, temores infundados, patrañas y falsedades genéricas. Los últimos ocho son de película. Es hora de pararlos en seco. Como dice el refrán, la mentira exige memoria. El que siempre miente, nunca engaña. Mi disco duro contiene las promesas y las ilusiones con que Aníbal Acevedo Vilá y el PPD volvieron a timar este pueblo a votarles de nuevo en el 2004, luego del desmadre y los años de odio y rencor sembrados por Sila Calderón. En su amnesia selectiva, a la prensa imperial –guardia pretoriana de la dictadura– se le podrá haber olvidado el camino de excrementos de los últimos 4 años, pero a los que lo hemos sufrido no se nos olvida.El 4 de noviembre de 2004 el titular de la prensa empalagosa lo decía todo: “AAV: llamado a unidad patriótica”. El Gobernador electo, llamaba a Luis Fortuño para dialogar y nos decía entonces, que el nuevo Comisionado “tiene estilos que propician el diálogo y la buena comunicación”. Hoy Fortuño le apesta y nos dice que Fortuño es “lo peor del pasado”, flojo, responsable de todo lo que ha ocurrido y “un peligro a la nacionalidad puertorriqueña”.Hoy la campaña del PPD está concentrada en una Legislatura PNP que supuestamente ha obstruido su buena obra. El 8 de noviembre de 2004 (END-p.6), el entonces gobernador electo, aseguraba que el poder y casi la totalidad del presupuesto están en el Ejecutivo y que él implantaría un programa de gobierno desde el Ejecutivo. En noviembre 10 (PH-p.3), le garantizaba al país que aunque la Legislatura estuviera en manos del PNP: “si no se sientan a dialogar conmigo se quedan sin poder”. El 12 de noviembre de 2004 (EV-p.16), AAV nos dijo que el último presupuesto de Sila y el PPD estaba cuadrado, que no le preocupaban los déficits y que se oponía al impuesto de ventas (IVU). Cuatro meses más tarde, en su Primer Mensaje de Estado, el nuevo gobernador informaba de tres años de “déficit estructural” empollados bajo Sila Calderón y la Legislatura del PPD. En aquel Primer Mensaje de Estado de marzo 10 de 2005 (EV-p-1), Acevedo Vilá pintó un “cuadro dantesco” de la situación del país, reconoció “graves deficiencias fiscales y administrativas”, pero dijo que no era hora de echar culpas, para proteger a Sila y a su partido. Prometió entonces, lo siguiente: 1) recortes presupuestarios a todos los niveles; 2) reducir el tamaño del gobierno (lo que le critica hoy a Fortuño diciendo que botará a 30,000 empleos); 3) un Tren Urbano a Caguas y a Carolina; 4) el desarrollo de Roosevelt Roads y el Portal del Futuro con 20 mil empleos; 5) doce mil nuevos empleos en el Puerto Las Américas de Ponce; 6) “Apoyo al de aquí” con mil nuevas empresas y una reducción en el desempleo que en aquel momento estaba en 9.8%, tres puntos menos que el actual. Que conste para récord, que ninguna de estas promesas se convirtió en realidad.Diecisiete días más tarde, en su Primer Mensaje de Presupuesto, AAV prometió eliminar 23,000 empleos transitorios. Hoy en día la nómina pública aumentó en sobre 15,000 y los transitorios nombrados por la primera administración del PPD, los están convirtiendo en empleados permanentes. A pesar de que AAV prometió recortar los gastos del gobierno, el presupuesto del ELA de hoy es unos $500 millones más que el de hace 4 años. Peor aún, el enredo es monumental. Luis Fortuño ha dicho que no va a botar a nadie. Aníbal dice que sí. Pero el 16 de marzo de 2005, decía que “la reducción en el gobierno provocará la salida de muchos empleados” y en primera plana (END-p.1) nos decía, “Dispuesto Acevedo a pagar el precio: firme Fortaleza en los planes de despido del gobierno”. Dicho y hecho. En su Mensaje de Presupuesto (PH-p.1), AAV no sólo dijo que eliminaría 23,000 empleados transitorios, sino que sugirió una reducción de 15% en el sueldo de los empleados del ELA, una semana laboral de 4 días y encima de eso: acabó con el subsidio de agua para los pobres de $400 millones en Acueductos, impuso a la trágala un aumento ilegal a las tablillas y marbetes de los automóviles, duplicó el impuesto de ventas de propiedades inmuebles y sentó las bases para cerrar el gobierno. En marzo 18 de 2005 (END-p.5), Aníbal le dijo al país que estas medidas eran “drásticas, pero transitorias”, que “durarán sólo un año” y que para el 2007 “vendrán alivios contributivos como parte de una reforma tributaria”. Al día siguiente, Fortaleza emitió un comunicado de Jorge Rodríguez de Acueductos, negando categóricamente “nuevos aumentos en la tarifa del agua”. En menos de 18 meses, Acueductos nos espetaría en dos cantazos aumentos de 400% y para disfrazarlo, nos cambiaron la facturación de bi-mensual a mensual.Por otro lado, Acevedo Vilá hoy justifica que la luz está por las nubes. Le echa la culpa de la espiral del petróleo a los mercados internacionales y a los especuladores globales. Pero en enero 26 de 2005 (EV-p.8), cuando la Legislatura PNP sugirió legislación para eliminar la “crudita” y el ajuste de combustible escalonado que nos impusieron en el 89, para sustituirlos por un arbitrio fijo que protegiera al pueblo de espirales inflacionarias, Energía Eléctrica y Fortaleza se opusieron tenazmente a ello. Hoy en día el 50% de la factura de luz responde a la crudita y al ajuste de combustible.En cuanto al problema del status político, los artificios del PPD no han cesado. En noviembre del 2004, cuando todavía tenían poder absoluto de la Legislatura, el Partido Popular consideraba piezas legislativas radicadas por Báez Galib y otros autonomistas para mover la Asamblea Constituyente y la Asamblea Constitucional de status. Los populares le recordaron que en marzo 6 de 2004 (END-p.31), Aníbal les pidió que viabilizaran la Constituyente para “celebrarla cuando yo sea electo”. Sin embargo, en noviembre 6 de 2004 (PH-p.4), AAV descartó la Constituyente porque “no la quiero imponer”. Hoy en día le echa la culpa al PNP por no considerar ni la Constituyente ni la unicameralidad.Este es el mismo embustero que en enero 5 de 2005, siendo candidato, (END-p.3), aseguró que el problema del status es un “mito”, que no es prioridad para Washington y que “nadie aquí me ha planteado que existan problemas con el ELA”. Continuará...